Cada primavera recibimos la misma llamada: «Pintamos la fachada hace dos temporadas y la grieta ya se ha vuelto a abrir». Casi siempre la historia es idéntica: alguien pasó una mano de pintura por encima de una fisura, quedó bien unos meses y el primer invierno de lluvia lo estropeó todo.
En Asturias, pintar encima de una grieta es dinero tirado. Te explico por qué, y cómo lo hacemos nosotros en LeColor cuando una fachada necesita una reparación de verdad.
Por qué se agrietan las fachadas
Una fachada no es una pieza rígida. Se dilata con el sol, se contrae con el frío y absorbe agua cada vez que llueve, y aquí llueve mucho y casi todo el año. Con el tiempo aparecen fisuras por varias causas:
- La dilatación y contracción del revoco (la capa de mortero exterior) entre estaciones.
- Los revocos antiguos que han perdido adherencia al muro. Si das unos golpecitos y suenan huecos, ya no están agarrados.
- La humedad acumulada detrás del revoco, que acaba empujándolo hasta desprenderlo.
- Los encuentros entre materiales distintos (ladrillo, hormigón, piedra), que se mueven de forma diferente.
Una precisión importante: una fisura capilar, fina como un pelo, no es lo mismo que una grieta ancha que se abre y se cierra o que sigue creciendo. En el segundo caso, antes de nada debe verla un arquitecto o aparejador para descartar un problema estructural. Nosotros reparamos el revoco y el acabado de la fachada; no sustituimos ese diagnóstico.
Señales de que tu fachada necesita reparación y no solo pintura
No hace falta ser técnico para detectar cuándo una fachada pide algo más que una mano de pintura. Fíjate en esto:
- Grietas que se ven a simple vista, sobre todo si siguen una línea recta o salen de una esquina de ventana.
- Revoco hueco: al dar unos golpecitos con los nudillos suena distinto, como a vacío.
- Pintura levantada, con burbujas o en escamas, que se desprende al pasar la mano.
- Manchas de humedad que reaparecen en la misma zona después de cada temporada de lluvias.
- Polvo blanquecino al rozar la pared, señal de que el soporte se está disgregando.
Si ves una o varias de estas señales, el problema no está en la capa de pintura sino debajo, y es ahí donde hay que trabajar.
Qué pasa si solo pintas encima
La pintura es una película fina. Aunque sea elástica, no «cose» una grieta ni frena el movimiento del soporte. Lo que ocurre después es siempre lo mismo:
- La grieta vuelve a marcarse en pocos meses.
- El agua de lluvia entra por ella y queda detrás de la pintura.
- La pintura se hincha, se levanta y se desconcha.
- Hay que rascar, reparar y volver a pintar.
Es decir: pagas la pintura dos veces y la reparación, una vez tarde. Por eso, cuando una fachada tiene grietas o zonas sueltas, nosotros no pintamos: la rehabilitamos.
El protocolo de LeColor para rehabilitar una fachada, fase por fase
Este es el orden que seguimos, y la razón de cada paso:
- Rasqueteado manual exhaustivo. Quitamos a mano toda la pintura y el revoco sueltos hasta llegar a un soporte firme. Si lo que queda debajo no agarra, nada de lo que pongas encima agarrará.
- Limpieza profunda y saneamiento. Retiramos polvo, suciedad, restos de moho y las zonas dañadas.
- Consolidación con fijador acrílico. Un fijador penetrante deja el soporte cohesionado y regula la absorción. Usamos JUNO HIDROCRIL, un sellador acrílico al agua para interior y exterior que, según su ficha técnica, se diluye en proporción 4 de agua por 1 de producto y se puede repintar a partir de las 2 horas.
- Primera mano de mortero flexible hidrófugo con malla armada. Aplicamos un mortero flexible con propiedades hidrófugas y embebemos una malla de fibra de vidrio resistente a los álcalis, solapada en las uniones para que no quede ninguna línea débil. La malla es la que reparte las tensiones y «cose» la grieta.
- Curado técnico de 24 horas. El mortero necesita su tiempo. Dejamos un día completo entre capas; si se acelera, vuelve a agrietarse.
- Segunda mano de mortero y frotasado manual. Cerramos la malla con una segunda capa y frotasamos a mano para igualar la textura con el resto de la fachada.
- Puente de fijación. Otra mano de fijador para que el acabado agarre bien al mortero nuevo.
- Acabado impermeable de alta gama. Dos manos de JUNO KRILL o, si hay que igualar relieve, un revestimiento con relieve de JUNO. Según su ficha técnica, KRILL es impermeable al agua de lluvia, transpirable y lleva protección antimoho; rinde entre 11 y 13 m² por litro y mano.
Merece la pena detenerse en un detalle: la malla va entre las dos manos de mortero, no encima. Así queda embebida y protegida, trabaja como un armado que reparte las tensiones y la segunda capa la cubre por completo. Si se coloca mal o sin solapar, aparece justo la línea débil que queríamos evitar.
Un caso real: La Fresneda
Este protocolo no es teoría. Lo aplicamos, por ejemplo, en una vivienda de La Fresneda con desprendimiento severo del revoco y grietas en la fachada: rasqueteado hasta soporte firme, mortero con malla en dos manos, curado entre capas y acabado impermeable. Es la razón por la que defendemos que la fachada se repara primero y se pinta después.
Por qué importa que el muro respire
Un muro tiene que poder soltar el vapor de agua que lleva dentro. Si lo sellas con una capa que no deja salir ese vapor, la humedad queda atrapada y levanta el acabado desde dentro. Por eso combinamos un mortero hidrófugo, que repele el agua líquida de la lluvia, con una pintura transpirable, que deja salir el vapor. El agua de fuera no entra y el vapor de dentro sí sale.
Cuándo se puede trabajar en Asturias
Aquí el calendario manda. Las fichas técnicas de los productos que usamos piden no aplicar sobre soportes por debajo de 5 °C, ni con riesgo de lluvia o fuerte viento, y con una humedad relativa que no supere el 80 %. En el Cantábrico eso acorta la ventana de buen tiempo, así que planificamos con antelación y ajustamos las fases, sobre todo el curado de 24 horas, a las previsiones.
Si piensas renovar la fachada para el verano, el mejor momento para pedir la visita es ahora, no en junio.
Cuánto cuesta y cómo calcularlo
No damos precios sueltos porque cada fachada es distinta: depende de los metros cuadrados, de la altura y del estado del soporte. Lo que sí puedes hacer es usar la calculadora de la web, que tiene una opción específica para reparación de fachada con grietas y te da un rango orientativo según tus metros. El presupuesto cerrado llega después de la visita técnica gratuita, que es cuando vemos el estado real del muro.
Si quieres ver cómo queda una rehabilitación completa, tienes el caso real de La Fresneda en la página de reparación de fachadas y grietas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pintar yo encima si la grieta es muy fina?
Si es capilar, estable y el revoco está firme, a veces basta con sellarla y aplicar una pintura de fachada de calidad. Si la ves reaparecer o notas revoco hueco, no: lo mejor es que alguien lo revise antes.
¿Cuánto tarda la reparación?
Más que un pintado normal, porque el protocolo incluye 24 horas de curado entre capas de mortero. En la visita te damos un plazo concreto junto con el presupuesto.
¿Hace falta andamio?
Depende de la altura y del acceso. Lo valoramos en la visita y queda detallado en el presupuesto.
¿En qué zonas trabajáis?
En Gijón (Somió, La Guía, Viesques, La Arena y Deva), Oviedo, Villaviciosa, La Fresneda, Ribadesella y Colunga, además del resto de Asturias bajo consulta.

